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¿El corazón piensa?, por Javier Otaola


 

 Una de las razones por las que Abraham Lincoln, Martin Luther King Jr., el Mahatma Gandhi, Jawaharlal Nehru y Nelson Mandela fueron grandes líderes para sus respectivas sociedades liberales es que «entendieron muy bien la necesidad de tocar los corazones de la ciudadanía y de inspirar deliberadamente unas emociones fuertes dirigidas hacia el bien común».../... «...las emociones, desde mi punto de vista, no son simples impulsos, sino que incluyen también valoraciones que tienen un contenido argumentativo...». cfr. La fragilidad del Bien. Martha Nussbaum

 

            En su libro Paisajes del pensamiento, Martha Nussbaum ha defendido con buenos argumentos que las emociones implican necesariamente valoraciones cognitivas, formas de percepción y/o pensamiento cargadas de valor y dirigidas a un objeto u objetos. Podría decirse que las emociones, en relación con opciones valorativas, serían una forma de ideas inarticuladas que pueden ser articuladas hermenéuticamente. Martha Nussbaum refuerza su posición remitiéndose a diversos trabajos de psicólogos cognitivos sobre emociones como la compasión o el asco.

 

            La filósofa Martha C. Nussbaum[1], —Premio Príncipe de Asturias 2012, en su condición de filósofa—, ha dedicado una parte importante de su trabajo filosófico a establecer correlaciones entre pensamiento y emociones, entre ideas y sentimientos, y lo ha hecho, además, partiendo de una extensa investigación sobre el Drama y la Tragedia en la Grecia Clásica, y en pensadores de referencia, específicamente Aristóteles. Nussbaum ha recuperado una de las escuelas del estoicismo más explícitas en la defensa de esta relación hasta el punto de que no establece división entre pensamiento y sentimiento.  Nussbaum es hoy, la autora de filosofía moral que se ha significado defendiendo el valor cognitivo de las emociones, por representar juicios acerca del mundo, que pueden traducirse a juicios conceptuales. ¿Pero puede ser un sentimiento contestado por otro sentimiento, como una idea con otra? ¿pueden discutirse las emociones como se discuten las ideas? ¿Admiten réplica y contradicción? ¿No son los sentimientos ´pensados´ o ´sentidos´ vividos como evidencias? ¿Pueden los sentimientos refutarse como erróneos?

 


[1] Martha C. Nussbaum. La fragilidad del bien: fortuna y ética en la tragedia y la filosofía griega Madrid. Visor, 1995.- Los límites del patriotismo: identidad, pertenencia y "ciudadanía mundial", compilado por Joshua Cohen; . Barcelona: Paidós Ibérica, 1999.- Paisajes del pensamiento: la inteligencia de las emociones Barcelona: Paidós Ibérica, 2008.- Libertad de conciencia [traducción de Alberto Enrique Álvarez y Araceli Maira Benítez]. Barcelona: Tusquets, 2009.- India: democracia y violencia religiosa [traducción de Vanesa Casanova]. Barcelona: Paidós, 2009.-Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades [Traducción de María Victoria Rodil]. Buenos Aires/Madrid, Katz editores, 2010.- Crear capacidades: propuesta para el desarrollo humano [traducción de Albino Santos Mosquera]. Barcelona, Paidós, 2012.-

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