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Atilano Coco Martín

08 de diciembre en el Menologio Anglicano Hispánico.

 

 

 

ATILANO COCO MARTIN (1902  /08-12-1936).

      Atilano Coco Martin, nació en Guarrate, provincia de Zamora en 1902. Era hijo de Eugenio Coco y María Martín. Su padre era miembro de la Iglesia Española Reformada Episcopal, tras convertirse en Cuba al protestantismo. Cursó sus primeras letras en la escuela evangélica de Villaescusa (Zamora), bajo la dirección de Manuel Borobia Muñoz, (1881-1959), maestro y pastor también.

     Atilano continuó su formación en Inglaterra donde alrededor de 1920, ingresó en la Masonería, algo normal entre los presbíteros anglicanos ingleses. A su vuelta de Inglaterra residió en Alicante, donde ejerció como maestro en la Escuela Modelo. Contrajo matrimonio con Enriqueta Carbonell Carratalá, con la que tuvo dos hijos, Alicia y Enrique.

 

        En 1929, ya casado, se trasladó a la ciudad de Salamanca,  como profesor y reformado, hacerse cargo de la comunidad reformada de la citada ciudad castellana, que estaba arraigada desde 1879. Los anglicanos de Salamanca, tenían una Iglesia, la del Redentor, una escuela y la vivienda del Pastor.

        

 

       Fue en esos años miembro del Partido Republicano Radical Socialista, que evolucionaría en 1934 en Unión Republicana. Este partido, ideológicamente se caracterizó por un ideario liberal avanzado y por un laicismo radical. Atilano Coco, junto a otros miembros de la Unión Republicana, promovió en Salamanca la Liga Española de los Derechos del Hombre.

      A esta labor educativa y política, unió su vocación como pastor reformado, el 24 de septiembre de 1933 fue ordenado diacono y presbítero el 29 de septiembre de 1935.La ceremonia fue presidida en Madrid por el Obispo Anglicano de Madrid. Poco después, en abril de 1936, obtuvo el título oficial de maestro, otorgado por la escuela oficial de maestros de la Universidad de Salamanca.

          Todo lo anterior nos muestra como se trataba de una persona brillante e influyente en la sociedad salmantina con una intensa relación con el filosofo y profesor de Salamanca, Unamuno.

         En Salamanca, Coco,  impulsó la Masonería, tras su ingreso en Inglaterra, en Alicante ingresó en la logia Constante Alona, del Gran Oriente Español (GOE). Cuando llegó a Salamanca no existía ninguna asociación masónica. En 1932 se fundó la Logia Helmantica, dependiente de la Gran Logia Española, (GLE), pero Coco no participó por ser el de distinta obediencia (GOE). En 1933, Atilano Coco y José María Friera (gobernador civil y miembro del Partido Radical), refundaron la Logia Helmantica, poniéndola bajo la dependencia del GOE, siendo Coco secretario y más tarde Venerable Maestro, con el nombre simbólico de Timoteo.

      Los acontecimientos se precipitaron, el 18 de julio se produjo el alzamiento y Salamanca se posicionó en el bando golpista. Coco fue detenido por los militares alzados el 31 de julio de 1936, ingresando en la prisión provincial a disposición del Comandante Militar. Durante todo el tiempo que permaneció en prisión no recibió acusación, pero en su detención fue determinante el hecho de ser protestante, maestro, republicano y masón.

      Miguel de Unamuno, rector de la Universidad de Salamanca y concejal del Ayuntamiento por orden de los sublevados, era como hemos visto amigo personal de Coco e intento conseguir su libertad sin conseguirlo.

       A finales de septiembre de 1936, estando Unamuno enfermo, Enriqueta mujer de Atilano le hizo llegar una carta implorándole  intercesión ante las autoridades militares. Esa misiva era la que el filósofo llevaba en su chaqueta el 12 de octubre del 36 en el acto universitario del Día de la Raza, donde tras la arenga militarista de Millán Astray (1879-1954) y la respuesta de Unamuno, supuso el final de su influencia entre los sublevados y el fin de una posible intermediación.en cullo reverso esbozo venceréis paro no …

      La prisión de Salamanca vivió días de una gran tensión, pequeña en dependencias, construida en 1931 para un centenar de presos, albergaba en otoño de 1936 más de un millar, hacinamiento, torturas, hambre ese fue el horrible ambiente que vivió Atilano, rodeado de muchos amigos , todos ellos presos políticos.

          El 8 de diciembre, Atilano supuestamente fue puesto en libertad por orden del Gobernador Militar, (estas órdenes de libertad, extendidas en toda la península significaban otra cosa, ejecución secreta, cuando la familia recibía la nota de libertad y pasaban los días, al acercase a las cárceles, la respuesta era siempre la misma: “de aquí salió vivo, se habrá pasado con los rojos”).

       La noche del 8 al 9 de diciembre, fue conducido al monte de La Orbada, a unos 26 km, de la capital salmantina, en la carretera de Valladolid, fusilado y enterrado en la cuneta de algún camino sin que se conozca el lugar.

       Las protestas internacionales de la Iglesia de Inglaterra donde se había formado, de la Embajada Británica, de la Iglesia Episcopal Americana y de los Organismos de Ayuda Internacional fueron durísimas. La noticia de su ejecución fueron recogidas en el “Church of England Newspaper” y el Deán de la Catedral de San Pablo, el venerable W. R. Inge, predico una encendida homilía en la Sede Episcopal de Londres, hablando de la sangre del mártir Atilano. Envió así mismo una carta abierta a la revista inglesa “The Spectator”, narrando la barbarie y la saña de la ejecución.

       El gobierno fascista siempre o callo o dio la versión de que estaba en el otro bando, teoría que mantuvo la Iglesia oficial que con el Cardenal Goma a la cabeza, sostuvo que estaba vivo. Esa conmoción llevo a que en muchos templos reformados de muchos enclaves internacionales, se realizaran memoriales en su nombre. En recuerdo de un hombre de bien y un mártir por sus ideas.

        

 

Escrito por Juan Carlos Gonzalez, miembro de la IERE         

 

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