Oración por mi amigo y maestro Andrés Ortiz-Osés






Dios Compasivo y Eterno, Padre y Madre de todos nosotros, encarnado en nuestro señor Jesucristo, dueño del Tiempo y del Espacio, que soplas como viento del Espíritu Santo por donde quieres, conoces nuestras contradicciones y miserias y puedes vernos en la desnudez de nuestro ser y en la intimidad de nuestra conciencia, fiado en tu Misericordia te encomiendo el cuerpo doliente y el alma esperanzada de mi amigo y maestro Andrés Ortiz-Osés, hijo de Tardienta, que se ha atrevido a filosofar en busca de una verdad fraterna y relacional, ha ejercido un magisterio evangélico hecho con su vida y con su obra para acercarnos a la vida predicada por Jesús, el Logos encarnado.

En este trance de enfermedad y muerte que está viviendo pienso y rezo con él haciendo uso de las palabras de Ignacio de Loyola:

Alma de Cristo, santifícale; Cuerpo de Cristo, sálvale; Agua del costado de Cristo, purifícale, Sangre de Cristo, embriágale; no dejes que se aparte de Ti y en la hora de su muerte, llámale.


No tengas en cuenta sus faltas y pecados, recuerda que sufrió orfandad, y soledad que esforzadamente ha estudiado y ha dialogado con unos y con otros, afrontando malentendidos, levantando puentes, abriendo caminos, ha enseñado con generosidad y ha vivido con elegancia su lote de amores y desamores, encuentros y desencuentros, ha cultivado el trato y la palabra con tantos amigos y discípulos, que según sus fuerzas ha ayudado a los angustiados y ha dado luz y consuelo a los que le rodean y sufre con entereza una larga y dolorosa enfermedad; por todo ello y por la Gracia de nuestro Señor Jesucristo y su sangre derramada por el perdón de nuestros pecados, confórtale y cuando llegue su tiempo dígnate acogerle en tu seno, Señor, y muéstrale la Luz de tu rostro.

Amen +



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