Atilano Coco en la última película de Amenabar.



Os recomiendo la emocionante película de Amenábar, "Mientras dure la guerra", que trata de las maniobras del general Franco para hacerse valiéndose de engaños con un poder omnímodo y vitalicio en España que ejercería hasta su muerte; la película describe los últimos y terribles meses de 1936 de Don Miguel de Unamuno en Salamanca, donde Amenábar nos muestra la agónica relación de Don Miguel con lo que él pensaba que era una nueva asonada militar, como las que tantas veces habíamos padecido en nuestra historia, pero que resultó ser un proyecto de Dictadura fascista -fascismo que ya imperaba en media Europa- alzado en armas contra la II República .


Amenábar le otorga relevancia significativa a la relación de amistad de Unamuno con el pastor Atilano Coco. Atilano, un cristiano apasionadamente demócrata y liberal, a fuer de protestante y masón, hombre de paz y concordia, crítico con muchos de los desmanes amparados por la II República, fue asesinado por los sublevados, sin ninguna clase de consideración a la justicia, en aras de un absurdo y criminal sentido de la ortodoxia nacional inspirada por el fascismo español, que a la postre fue proféticamente denunciado por Don Miguel de Unamuno en su improvisado discurso en el Paraninfo de la Universidad.


Atilano Coco era natural de Guarrate donde había nacido en 1902, alumno de la Escuela de la Iglesia Española Reformada Episcopal de Villaescusa, - hoy Comunión Anglicana- cursó estudios en Inglaterra, a su vuelta, ejerció como maestro, en el prestigioso colegio Escuela Modelo de Alicante.


En el año 1929, se traslado a Salamanca para hacerse cargo de la comunidad reformada de la ciudad, siendo ordenado diacono en 1933 y presbítero en 1935. Fue fusilado, simplemente por odio, sin otros miramientos, como tantos otros aquellos días, el 9 de diciembre de 1936 en algún punto del monte de La Orbada, sin que se hayan podido recuperar sus restos.


Atilano reunía en su persona todo lo que odiaba el fascismo español del momento, era cristiano protestante, estaba casado (con Enriqueta Carbonell Carratalá, y tuvo dos hijos: Alicia y Enrique), convencido republicano, (afiliado al Partido Republicano Radical Socialista) y masón, (desde 1928, en la Logia Constante Alona en Alicante y fundador de la Logia Helmantica en Salamanca).


El asesinato de su amigo Atilano y de su discípulo Varela fueron los detonantes del grito de protesta que Don Miguel lanzó,en un ejercicio épico de valor civil, delante de los más eximinos representantes del alzamiento militar.(1) Ese grito sigue resonando: Venceréis pero no convenceréis.


(1) http://protestantedigital.com/magacin/34085/Unamuno_contra_la_intolerancia_religiosa







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