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JOAQUIN LORENZO VILLANUEVA Y ASTENGO. (1757-1837).

26 de marzo en el Menologio Anglicano Hispánico.
 
     

 

 

 

 

 

Nació en Xátiva (Valencia) el 10 de agosto de 1757, de padre conquense y madre genovesa, estudió humanidades en Orihuela y teología en Valencia, donde se doctoró en 1777. Fue profesor de filosofía en el citado seminario de Orihuela, donde pronto discrepo de sus colegas por ser un convencido regalista en su aplicación al clero español, lo que le llevó a renunciar a su cargo. (El “regalismo”, en esta época y en los países católico romanos europeos, era una serie de prerrogativas y privilegios del monarca por encima  del papado.


     Desde 1770 está en Madrid, protegido por Juan Bautista Muñoz, (1745-1799), Cosmógrafo y Cronista de las Indias, quien lo introdujo en los círculos de eruditos ilustrados, muchos muy próximos al “ jansenismo”, un  movimiento que enfatizaba la gracia divina, de la teología Paulina y Agustiniana, frente al Tomismo teológico surgido después del Concilio de Trento; en nuestro país era  además algo político y de lucha contra los jesuitas.


        Opositó en 1781 para obtener una canonjía en San Isidro de Madrid, cargo que no consiguió, pero el obispo de Salamanca, Felipe Bertán y García,  un gran ilustrado, (1704-1783), lo nombró profesor de Teología en el Seminario de Salamanca. En los diez años siguientes su pensamiento ilustrado, le lleva a escribir a favor de la lectura de la Biblia en Castellano, por todos los ciudadanos del país, idea prohibida por la jerarquía romana por luterana.


       En 1795 es nombrado capellán de honor y predicador del rey Carlos IV, todavía se mantiene partidario del absolutismo como realidad política para su país, e intenta crear un gran compendio literario, para defender el regalismo, remontándose e investigando todos los escritos, manuscritos y fichas de archivos eclesiásticos, monásticos y conventuales para dar realidad histórica y conceptual, a lo que era una ideología. Con ello, llevó a muchos manuscritos a la luz pública, sobre todos los referentes a la Antigua Iglesia Visigoda, tan entroncada con la monarquía toledana, modelo de regalismo antiguo.
    Ante los sucesos del 2 de mayo, se refugió en el convento de los Agustinos de Alcalá de Henares, luego vino a Madrid y antes de la invasión de Napoleón, partió para Sevilla, donde se encuentra en 1809. Formó parte de la Junta Central, brazo eclesial, y esta lo nombró canónigo de cuenca. Elegido diputado por Valencia a las Cortes de Cádiz, fue uno de los diputados más activos, convirtiéndose en el más avanzado liberal y odiado en extremo por los diputados regalistas.
      Al trasladarse las Cortes a Madrid, el también lo hace, y en mayo de 1814, viajó a Valencia, donde Fernando VII, le dejó clara su animadversión. Sus compañeros liberales le aconsejaron el exilio, pero él vuelve a Madrid, donde es detenido en su casa y encerrado en la Cárcel de la Corona de Madrid, sita en la calle de la Cabeza 14, Lavapiés. En septiembre de 1815 se le condenó a 6 años de reclusión en el convento franciscano de La Salceda, situado entre los términos de Peñalver y Tendilla en Guadalajara, confiscándosele bienes, y retirándole cargos y empleo.
      Con la vuelta del sistema constitucional, en 1820, se le reintegro su canonjía de Cuenca, y pronto volvió a Madrid como diputado nuevamente de Valencia. En agosto de 1822, fue nombrado embajador ante la Santa Sede, partiendo para Italia, pero no pudiendo entrar en los Estados Pontificios, por liberal, y por no atacar la autoridad papal.
         Vinieron después la invasión de la Santa Alianza y sus Cien Mil hijos de San Luis, en 1823 y con ello tomó la decisión de exiliarse de un modo definitivo. Partió desde Gibraltar con destino final a Irlanda, llegando a Londres en diciembre de 1823. En la capital londinense junto con el político José Canga Arguelles, (1770-1848), diputado y liberal, funda y escribe en la principal revista de los liberales españoles emigrados, “Ocios de españoles emigrados” que se publicó entre 1824 y 1827. Su lista de libros y publicaciones, abarca más de 80 títulos, lo que haría interminable esta reseña.
      Paso sus últimos días en Irlanda, entonces Reino Unido  de Gran Bretaña e Irlanda, donde murió en Dublín, estando decido a ingresar en la Iglesia Anglicana. 
Murió el 27 de marzo de 1837, y está enterrado al norte de Dublín, en el Cementerio de Glasnevin.  Este fue Joaquín Lorenzo Villanueva, que desde posiciones regalistas evoluciono hacia el jansenismo y el liberalismo político, siendo anglicano de corazón.

 

Articulo escrito por el Obispo de la IERE, Don Carlos Lopez Lozano 

 

 

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